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La Torre-palacio de La Ballesta,
se empezó a levantar sobre el año 1.083, por orden del monarca Sancho
Ramírez, para tutelar las rutas de Huesca, Luna y Ejea, en aquel enclave
trascendental. En el año 1.102, reinando su hijo Pedro I, figura ya
como tenente de la misma Fortún Dat, según se desprende del documento
de cesión de la villa de Bisenque a San Vicente de Roda. La Tenencia
de la Torre la siguen ostentando los descendientes de dicho apellido,
hasta que en el año 1.262, el rey Jaime I "el Conquistador" crea la
baronía de Ayerbe para su hijo Pedro, cediéndole la propiedad de La
Ballesta.
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Pocos años dura en poder de los Ayerbe,
ya que en el siglo siguiente era propietario de la misma don Lope de
Gurrea y doña Elfa Ortiz, como así lo dejan por escrito en su testamento
fechado en el año 1.347, en el cual hereda la torre el hijo de ella,
García Ortiz. Don García Ortiz debió de fallecer sin descendientes varones
que se sepa, con lo cual, y según dejaba constancia dicho testamento,
La Ballesta pasa nuevamente a la baronía de los Gurrea, pero esta vez
en la rama de los Argavieso, como así lo refleja el cartulario de Montearagón
del año 1.392, "...El Sr. de Argavieso y de Bellestar...".
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En 1.431, Alfonso V "el Magnánimo" cede
el mero y mixto imprerio y la jurisdicción criminal de Ballestar a don
Juan López de Gurrea. Ballestar volvía a ser propiedad de la familia
princip al de los Gurrea. Transcurridos unos años, don Miguel de gurrea
y su hijo don Lope, se vuelven a desprender de la Ballesta vendiéndosela
en el año 1.464 por 95.000 sueldos jaqueses, a doña Catalina de Gurrea,
viuda de don Juan de Gurrea señor de Argavieso, mediante carta de gracia
que se reservaron redimir por igual precio. Belles tar regresaba a la
familia segundona.
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Treinta años más tarde, don Martín de Gurrea
redime la venta anterior y la vuelve a vender, en este caso a don Gabriel
Sánchez, secretario del rey Fernando "el Católico", quien en dote se
la cede a su hija doña Aldonza Sánchez, la cual, al casar con don Miguel
de Gurrea y Cerdán, la Ballesta, paradojas del destino, pasa a las manos
otra vez de la baronía de los Gurrea. La torre se transmite por herencia
al hijo de ambos don Francisco de Gurrea Sánchez, gobernador del reino
de Aragón y lugarteniete de Carlos V, que matrimonia con doña Leonor
de Castro-Pinós, hija del vizconde de Ebol. Es en esta época cuando
con más fuerza brilla la tor re-fortaleza, pu es doña leonor ordena
levantar el actual palacio, llevando a cabo las mejoras y reformas que
han llegado hasta nuestros días.
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En el año 1.610, Juan Bautista Labaña nos
indica que pertenecía a don Miguel de Gurrea -nieto de don Francisco
de Gurrea Sánchez-, el cual al fallecer sin dejar descendencia, Bellestar
pasaría a depender de su hermano don Lope, y así, a través de sus descendientes
en los sucesivos enlaces que se dieron entre los integrantes de la familia,
la finca pasó a pertenecer a los condes de Parcent y Contamina. Don
Antonio Ubieto, en sus Fueros y Despoblados, se refiere a la Ballesta
en los siguientes términos: "De señorío secular (1.785) del Conde de
Parcent". Y Madoz, en 1.848 nos lo cuenta así: "La Ballesta es propiedad
del Sr. Conde de Parsent".
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